
Cuentan las leyendas, que durante una celebración religiosa que oficiaría el Arzobispo de Roma, caminaba Su Eminencia por el pasillo central rumbo al altar donde daría comienzo al acto, y al llegar al banco donde asistía a la ceremonia Giovanni Agnelli, se detuvo e inclinó la cabeza levemente en señal de respeto. Agnelli encajó el gesto mirando al frente y sin mover un solo músculo de la cara.
Definir a Agnelli, apodado Il Avvocato, refiriéndose únicamente a su condición de exitoso industrial, como presidente del Grupo Fiat sería simplificar en exceso. Gianni como le llamaban sus íntimos fue una especie de rey sin corona, en la República Italiana (que le hizo senador) poseedor de un singular caracter, como muchos hombres hechos a sí mismos. Aficionado al Arte, era un hombre de un gusto exquisito que , a la manera del Duque de Windsor, también creó tendencias con su forma de vestir, clásica pero con un toque italiano menos rígido que el inglés, nudos de corbata anchos y el reloj abrochado por fuera de la camisa, gesto que fue muy imitado hasta que Agnelli confesó divertido, que lo hacía debido a que le daba alergia.
Agnelli falleció en el 2003, víctima de un cancer, y su muerte conmocionó a Italia.
BYRON

Es posible que tenga un criterio arquitectónico discutible, y un extraño sentido patriótico al atacar a Richard Rogers o a Norman Foster, puntas de lanza, y embajadores en el mundo de la arquitectura high tech británica.
Que el elevado poder adquisitivo del que disfrutan los ases del deporte actual, no tiene que ver nada con el estilo con el que visten (la carencia de éste) es un asunto que se entiende fácilmente viendo fotografías de antiguos jugadores del Madrid con camisetas con el logotopo de Versace en lentejuelas, americana negra, zapatos de Dolce y Gabbanna con la punteras apuntando al cielo, y una gruesa capa de grasienta gomina aplastandoles el pelo.
En esta recién estrenada estación, cuando el calor aprieta de verdad, no por ello debiera un caballero bajar la guardia en cuanto a la elección de un atuendo adecuado a los cánones de la elegancia (el Príncipe de Gales fue fotografiado hace unos años, en la cubierta del yate de un amigo, rodeado de mujeres en bikini, ataviado con traje corbata y chaleco!)
Siendo conscientes de que el lujo no es más que un episodio poco trascendental en la vida de un caballero y que la necesidad por la ostentación, de ningún modo debe ser una característica del auténtico gentleman, traemos hoy a nuestro rincón, dos iniciativas virtuales muy reales, que se ocupan de este tipo de artículos.
Bombardeándonos como se nos bombardea, probablemente a estas alturas, sea decadente y hasta vulgar, hablar de la crisis y de sus efectos en el mundo del lujo y las marcas de renombre. En el
Se cumplen cincuenta años desde que Julian “Cannonball” Aderley al saxo alto, Jimmy Cobb a la batería, Paul Chambers en el contrabajo, Bill Evans al piano, John Coltrane como oficial de derrota empuñando el saxo tenor, y Miles Davis capitaneando la nave con su plateada trompeta Yamaha, grabaron en diez horas repartidas en dos sesiones, el 2 de Marzo y el 22 de Abril de 1959 en el estudio de la Columbia Records de la Calle 30 en Nueva York, el disco de jazz más importarte de todos los tiempos: Kind of Blue.